Tu cliente apoya el celular en la tarjeta y le aparece la pantalla para calificarte. Diez segundos, cero incomodidad.
Le decís al cliente que te deje una reseña, dice que sí, y no la deja nunca. No es mala voluntad: son seis pasos y se pierde en el tercero.
Apoya el celular.
Listo, ya está escribiendo.
La tarjeta tiene un chip NFC y un QR impreso que apuntan directo a la pantalla de reseñas de tu negocio en Google. Tu cliente no busca nada: apoya el celular o escanea, y ya está ahí. Nadie tiene que instalar nada, ni vos explicar nada.
El chip NFC abre Google solo. Sin app, sin escanear nada.
Para los celulares viejos que no tienen NFC. Siempre funciona.
Se abre directo la pantalla de estrellas de tu negocio.
El chip y el QR no están atados a Google: llevan a cualquier link. Elegís para qué la querés cuando la pedís.
El uso más común: se abre la pantalla de estrellas de tu negocio.
Apoyan el celular en la mesa y les abre el menú. Sin plastificar nada.
Van directo a tu perfil para seguirte, sin buscarte por nombre.
Abre el chat con tu número y el mensaje ya escrito, listo para enviar.
El PDF o la web que ya tenés, siempre a mano en el mostrador.
Tu link de agenda, para que saquen turno sin tener que llamarte.
Si tiene un link, la tarjeta puede llevar ahí: tu página, un formulario, un video, tu lista de temas. No estás atado a esta lista.
Las tarjetas de link libre se repuntan cuando lo necesites: hoy el menú, mañana tu Instagram. Las de reseñas quedan fijas en Google. En los dos casos, una vez configurada el cambio pasa por nosotros — así nadie que vea tu tarjeta puede mandarla a otro lado.
Hay muchas tarjetas NFC sueltas dando vueltas. La diferencia está en cómo están armadas por dentro.
La mayoría de las tarjetas NFC sueltas traen solo el chip. Si el celular del cliente no lo lee — pasa más de lo que pensás —, no hay plan B. Acá el QR impreso hace exactamente lo mismo: nunca te quedás sin poder cobrar la reseña.
Las tarjetas NFC baratas graban el link de Google directo en el chip: si te mudás o cambiás de nombre, quedó inservible. Acá el chip graba un código, no tu negocio, así que el destino se cambia sin comprar una tarjeta nueva. Y una vez configurada, cambiarla pasa por nosotros — nadie que vea tu tarjeta en el mostrador puede mandarla a otro lado.
Si Google cambia el formato de sus links de reseña, las tarjetas con el link grabado directo dejan de funcionar todas de golpe. Las nuestras no: el chip apunta a nuestro servidor, así que si hay que arreglar algo, lo arreglamos nosotros y seguís andando sin hacer nada.
Nadie tiene que instalar nada. El chip y el QR abren el navegador del celular directamente en la pantalla de reseñas.
Nada de explicarle al cliente qué hacer. Apoya el celular, se abre la pantalla, listo.
Buscás tu negocio por nombre la primera vez y queda guardado. No hace falta ningún conocimiento técnico.
Cualquier negocio que dependa de que la gente lo encuentre y confíe en él antes de entrar.
Antes de entrar a un lugar que no conoce, la mayoría de la gente mira primero cuántas estrellas tiene y qué dicen los últimos comentarios. Más reseñas — y más recientes — significa que tu ficha aparece mejor posicionada y que un cliente nuevo confía más rápido en elegirte a vos y no al de al lado.
Tu negocio
El QR impreso no es un adorno: es el respaldo del chip NFC. Un celular sin NFC, o con el NFC apagado, igual llega a la misma pantalla escaneando. Tu cliente no tiene que saber cuál de los dos usar — cualquiera funciona.
No. Ni vos ni tus clientes. La tarjeta abre el navegador del celular directamente.
Sí. Todos los iPhone desde el XR y prácticamente cualquier Android de los últimos años leen NFC sin configurar nada. Y si un celular no lo lee, está el QR impreso.
Escanea el QR impreso en la misma tarjeta y llega exactamente al mismo lugar. Por eso la tarjeta trae los dos.
Escaneás la tarjeta, buscás tu negocio por nombre y listo. Dos minutos, una sola vez.
Sí. La podés pedir de link libre y apuntarla a la carta de tu restaurante, tu Instagram, tu WhatsApp, un catálogo o tu link de reservas. Eso se elige cuando la pedís: la de reseñas queda fija en Google, y la de link libre puede apuntar a donde vos quieras.
Sí, escribinos por WhatsApp y lo cambiamos en el momento. Una vez que la tarjeta está configurada no se puede cambiar solo con el código, justamente para que nadie que la vea en tu mostrador pueda mandarla a otro lado.
Sí, viene con cinta 3M de doble faz. Se pega en mostradores, mesas o la caja registradora.
Cada tarjeta se configura por separado, así que podés tener una por sucursal apuntando a su propia ficha de Google.
Se despacha por Mercado Envíos con seguimiento. El tiempo de entrega depende de tu ubicación, lo ves al comprar.